Si el Tottenham desciende esta temporada, pocas decisiones arbitrales serán más maldecidas por sus fanáticos que Brian Brobbey escapando de una tarjeta roja.
Sunderland venció a los Spurs 1-0, pero debería haber jugado los últimos 30 minutos con un hombre menos, según el panel Key Match Incidents (KMI).
Brobbey, con tarjeta amarilla, empujó a Cristian Romero con las dos manos a la espalda, lo que provocó que chocara con el portero Antonin Kinsky y sufriera una lesión en la rodilla que puso fin a su temporada.
Romero, el capitán del club, salió del campo llorando y Brobbey escapó de una segunda amonestación.
El árbitro Rob Jones cometió una falta sobre el delantero del Sunderland, pero no consideró que su empujón fuera digno de precaución.
Su decisión fue votada 3-2, considerada un error por el panel de KMI.
Brian Brobbey (izquierda) debería haber recibido una segunda tarjeta amarilla por empujar a Cristian Romero hacia Antonin Kinsky, lo que le provocó una lesión que puso fin a la temporada.
Su conclusión fue: “Hay un empujón a dos manos que es una acción innecesariamente imprudente. »
El VAR no puede intervenir en caso de una segunda advertencia de tarjeta amarilla perdida y se limita a evaluar posibles rojas consecutivas. A partir de la próxima temporada, el VAR también podrá revisar una segunda tarjeta amarilla si un jugador ha sido expulsado sobre el terreno de juego.
Curiosamente, Jones no ha mostrado una segunda tarjeta amarilla en cinco ocasiones esta temporada, más que cualquier otro árbitro, y ha habido 12 incidentes de este tipo en total.
Ha habido 42 llamadas de este tipo en las últimas dos temporadas y el jugador de 39 años ha sido culpable de 10 de ellas.
El incidente de Brobbey tuvo lugar en el minuto 63 del partido contra los Spurs, poco después de que Nordi Mukiele hubiera dado la ventaja a los locales.
Pero a los visitantes se les negó la oportunidad de jugar contra 10 hombres y potencialmente salvar un resultado que podría haber resultado vital en su lucha por la supervivencia.
Los Spurs se encuentran actualmente en el puesto 18 de la tabla, a dos puntos del West Ham y afrontan una enorme lucha para evitar un humillante descenso al Campeonato.



