Martes, 21 de abril de 2026 – 19:22 WIB
Jacarta – La política del Gobierno Provincial de Sumatra del Sur, a través de la Instrucción del Gobernador número 500.11/004/Instruction/Dishub/2025, que prohíbe el transporte de carbón desde las vías públicas, está recibiendo ahora mucha atención por parte de varias partes.
Se considera que esta política, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, no solo afectará el flujo fluido del transporte, sino que también podría alterar la seguridad energética nacional.
Surya Vandiantara, experto en economía de la Universidad Bengkulu Muhammadiyah, cree que la política tiene como objetivo reducir la congestión del tráfico y los daños a la infraestructura. Sin embargo, la implementación de esta política en realidad tiene consecuencias estratégicas más amplias.
La distribución del carbón como principal energía primaria para la producción de electricidad está empezando a enfrentar importantes obstáculos.
Subrayó que el impacto de esta política ya no es potencial, sino que realmente se siente sobre el terreno.
Dijo que la distribución de carbón a al menos nueve centrales eléctricas de vapor (PLTU) en la región de Sumatra del Sur estaba comenzando a verse interrumpida, aunque las PLTU todavía constituían la columna vertebral del suministro de electricidad en la región.
“Esto no es sólo una preocupación. Ya se han producido interrupciones en el suministro e incluso han obligado a interrumpir la distribución. Si esta situación persiste, la estabilidad del suministro eléctrico corre el riesgo de verse alterada”, dijo a los periodistas el martes 21 de abril de 2026.
Agregó que si bien el objetivo del gobierno regional de mantener la calidad de la infraestructura y reducir la congestión es comprensible, se considera que el enfoque político adoptado no toma en cuenta aspectos estratégicos del sector energético que tienen un amplio impacto a nivel nacional.
Además, esta política tampoco se considera totalmente coherente con la dirección de la política energética nacional que actualmente fomenta el desarrollo acelerado del sector eléctrico.
Actualmente, el gobierno central está implementando varios programas estratégicos, incluido el aumento de la capacidad eléctrica en aproximadamente 71 gigavatios durante los próximos 10 años, la electrificación total de miles de aldeas durante 2029-2030, el fortalecimiento de la independencia energética nacional y la aceleración de la transición hacia una energía más limpia.
En este contexto, la buena distribución de las energías primarias como el carbón sigue siendo la base principal, especialmente durante el período de transición energética que todavía depende del PLTU.
“Hay una falta de sincronización en las políticas. Por un lado, el gobierno central fomenta un aumento masivo de la producción de electricidad, pero por otro, la distribución de materias primas clave enfrenta obstáculos a nivel regional”, explicó.
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Esta situación es cada vez más compleja en un contexto geopolítico global incierto, que incluye tensiones entre Irán y Estados Unidos, que podrían afectar la cadena global de suministro de energía.



