Martes 14 de abril de 2026 – 19:10 h. WIB
Dépok, VIVA – Los presuntos casos de acoso sexual que involucran a estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Indonesia (FH UI) siguen atrayendo la atención del público.
Este problema no sólo ha sacudido el entorno académico, sino que también ha generado serias preocupaciones sobre la sensación de seguridad y los mecanismos de protección de los académicos de la educación superior.
El abogado de la víctima, Timothy Rajagukguk, reveló que esta práctica de acoso continuaría desde 2025. Según él, las víctimas eran conscientes del trato inadecuado desde hacía mucho tiempo. Sin embargo, diversas consideraciones les llevaron a optar por no denunciar inmediatamente el incidente.
La vacilación a la hora de denunciar fue uno de los principales factores que llevaron a que este caso sólo se hiciera público después de un largo proceso.
Se cree que el miedo, la presión psicológica y la preocupación por el impacto social en el entorno universitario son las razones de esta actitud.
Esta condición muestra cuán compleja es la posición de la víctima ante situaciones sensibles como el acoso sexual, particularmente cuando ocurre en espacios académicos.
Los esfuerzos por descubrir este asunto no duraron poco. Timothy señaló que la lucha de la víctima tomó más de un año para finalmente ganar la atención del público.
“Ha sido una lucha durante más de un año en total, y viendo este asunto así, viendo también la gestión del campus, tengo muchas esperanzas”, dijo Timotius, en el Centro de Actividades Estudiantiles de la Universidad de Indonesia, Depok, Java Occidental, el martes 14 de abril de 2026.
Según la información revelada, el presunto acoso fue realizado por 16 estudiantes a través de un grupo de chat. En varias capturas de pantalla difundidas, la conversación contiene supuestamente comentarios sexuales despectivos, dirigidos no sólo a las estudiantes, sino también a las profesoras.
El número de víctimas identificadas asciende ya a 27 personas. De este número, 20 personas son estudiantes de FH UI, mientras que otras 7 son profesores. Estos datos muestran que el impacto de los casos no se limita a un grupo, sino que se extiende al personal docente.
Página siguiente
Timothy también destacó la carga psicológica que sufrieron las víctimas durante este período. Describió una situación en la que la víctima tuvo que continuar con sus actividades en el campus y no se sentía segura.



