Sábado 4 de abril de 2026 – 06:00 WIB
VIVA – La política de naturalización de jugadores originales llevada a cabo por el PSSI para fortalecer la selección nacional de Indonesia ha llamado la atención en Europa. Según los informes, varios jugadores de la diáspora enfrentaron problemas administrativos durante la competencia holandesa, luego de que su estatus de ciudadanía cambiara a Ciudadanos de Indonesia (WNI).
La atención llegó después de que el observador del fútbol holandés Tijmen van Wissing criticara las decisiones de varios jugadores que no habían tenido en cuenta el impacto a largo plazo en sus carreras en Europa. Lo calificó de decisión “estúpida”.
“Creo que fue una decisión estúpida por parte de los jugadores y agentes”, dijo Van Wissing citado por Twente Fans, el viernes 3 de abril de 2026.
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Defensa de la selección de Indonesia, Dean James
La controversia surgió de un caso que involucra a dos jugadores de la selección nacional de Indonesia, Dean James y Nathan Tjoe-A-On. Ambos estuvieron involucrados en asuntos regulatorios relacionados con el estatus de los jugadores extracomunitarios en la liga holandesa.
El NAC Breda presentó una protesta oficial tras la derrota por 0-6 ante el Go Ahead Eagles. Consideran que Dean James no es elegible para jugar, ya sea como jugador local o de la Unión Europea, luego de que cambió su estatus de ciudadanía.
Una situación similar también le ocurrió a Nathan Tjoe-A-On. El Club TOP Oss presentó una objeción después de la derrota de su equipo por 1-3 ante el Willem II, cuestionando el estatus de ciudadanía indonesia de Nathan.
Según Van Wissing, este problema debería haberse previsto desde el principio, dadas las estrictas normas del fútbol en Europa, especialmente en lo que respecta a los jugadores extracomunitarios. Él cree que los jugadores y agentes deben comprender las consecuencias administrativas antes de tomar decisiones importantes como cambiar de ciudadanía.
“Deberían pensarlo detenidamente”, subrayó.
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Además de los aspectos administrativos, Van Wissing también destacó el impacto financiero. En la casta más alta de la liga holandesa, la Eredivisie, los jugadores extracomunitarios deben recibir un salario mínimo de alrededor de 608.000 euros, o el equivalente a 11.900 millones de IDR. Se considera que esta disposición dificulta que los clubes con presupuestos limitados contraten jugadores.
Esta condición puede afectar potencialmente las oportunidades de juego de los jugadores de la diáspora indonesia en Europa. Van Wissing pone el ejemplo del equipo Geypens, considerado afectado por una situación similar.
“(El equipo) Geypens no debe dejarse engañar por el campo indonesio. Es bueno que hayan ido allí, pero eso sólo les lleva a la miseria”, afirmó, poniendo fin a las críticas.
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Esta controversia es preocupante porque potencialmente puede afectar las carreras de los jugadores, así como la relación entre las políticas de naturalización y las regulaciones de competencia internacional. Esta situación también refuerza la importancia de una comprensión más profunda de las reglas globales del fútbol antes de tomar decisiones estratégicas.



