miércoles 4 de marzo de 2026 – 01:40 WIB
Jacarta – La conmemoración del Día de la Salud Mental del Adolescente, que se celebra cada 2 de marzo, es un importante recordatorio para los padres de que proteger a los niños en la era digital no se trata sólo de limitar el acceso, sino también de prestar atención al impacto en su salud mental.
Recientemente, el gobierno de Indonesia se ha preparado para implementar el Reglamento Gubernamental Número 17 de 2025 sobre la Gobernanza de la Implementación de Sistemas Electrónicos de Protección Infantil (PP TUNAS). Este reglamento tiene como objetivo fortalecer la protección de los niños contra contenidos peligrosos, explotación y uso indebido de datos personales en el espacio digital. Desplácese hacia abajo para obtener información completa, ¡vamos!
Sin duda, vale la pena apreciar este paso. Sin embargo, para los padres hay algo más que no es menos importante: ¿cómo afectan estas políticas restrictivas a la condición psicológica de niños y adolescentes?
Redes sociales: riesgos y espacio de apoyo
La experiencia australiana puede ser una lección. El discurso en torno a la prohibición de las redes sociales para niños menores de 16 años ha provocado largas discusiones entre académicos y profesionales de la salud mental.
Jillian Griffiths, profesora de psicología de la Universidad de Nueva Gales del Sur, advirtió que una prohibición total sin una estrategia de tutoría corría el riesgo de sufrir consecuencias psicológicas.
“Para algunos niños, las redes sociales son un espacio donde pueden buscar apoyo de sus compañeros, especialmente cuando no lo obtienen en un entorno fuera de línea. Las políticas que cortan repentinamente el acceso corren el riesgo de aumentar la ansiedad y la sensación de aislamiento”, dijo Jillian Griffiths, citando su declaración del miércoles 4 de marzo de 2026.
Varios estudios en este país también han demostrado que las restricciones sin alfabetización digital o apoyo psicosocial en realidad alientan a los adolescentes a buscar lagunas, por ejemplo creando cuentas anónimas o recurriendo a plataformas alternativas que son más difíciles de monitorear. En lugar de estar seguros, podrían estar expuestos a mayores riesgos.
Fase de búsqueda de identidad
En Indonesia, Rose Mini Agoes Salim, experta en psicología infantil y adolescente de la Universidad de Indonesia, expresó una opinión similar.
“Los niños y adolescentes se encuentran en una fase de desarrollo de la identidad. El espacio digital es a menudo un medio de autoexploración y conexión social. Las regulaciones deben proteger, pero no eliminar, este espacio de crecimiento”, explicó.
Para los padres, es un recordatorio de que el mundo digital no es sólo una amenaza. Los datos mundiales muestran que uno de cada siete adolescentes sufre trastornos de salud mental, siendo la ansiedad y la depresión los problemas dominantes. En determinadas situaciones, las redes sociales pueden efectivamente constituir un factor de riesgo. Sin embargo, si se gestiona correctamente, también puede ser una forma de aprender, establecer contactos e incluso perfeccionar las habilidades digitales de los niños.
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El papel de los padres es insustituible



