Martes 31 de marzo de 2026 – 15:00 h. WIB
Jacarta – En 2026 volverá a surgir la clásica pregunta de los usuarios de ordenadores: ¿es más barato montar tu propio PC o comprar uno prefabricado?
La respuesta ya no es tan sencilla como antes. La evolución de los precios de los componentes y de las estrategias de los fabricantes hace que la comparación sea cada vez más compleja.
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Uno de los principales factores que está cambiando el panorama competitivo es el aumento de los precios de los componentes, incluidos RAM y SSD.
Este aumento aumenta significativamente el coste de montaje de una PC en comparación con hace varios años. De hecho, en muchos casos el coste total de los componentes puede igualar o incluso superar el precio de una PC prefabricada con especificaciones similares.
Los fabricantes de PC prefabricadas tienen una ventaja porque compran componentes en grandes cantidades (al por mayor), lo que les permite reducir precios y ofrecer paquetes más competitivos al mercado.
Si antes casi siempre era más barato montar un PC, ahora la situación ha cambiado. Para los usuarios de nivel básico y medio, una PC prefabricada suele ser una opción más económica. Además de precios competitivos, los usuarios también se benefician de un sistema listo para usar sin tener que ensamblar ni instalar software adicional.
No solo eso, la versión prediseñada también ofrece beneficios como una garantía incorporada y soporte técnico unilateral, lo que la hace más conveniente para los usuarios generales.
Sin embargo, construir una PC no ha perdido su atractivo. Para las clases de juegos premium o de alta gama, construir su propia PC aún puede generar ahorros significativos, incluso cientos de dólares.
Aparte de eso, los usuarios tienen total libertad para elegir cada componente, desde el procesador hasta la tarjeta gráfica y el sistema de refrigeración. Esto permite un rendimiento más óptimo según sea necesario, al tiempo que facilita las actualizaciones futuras.
Sin embargo, hay algo que muchas veces se pasa por alto: los costes adicionales que supone montar un PC. Las licencias del sistema operativo, las herramientas de montaje y el tiempo necesario para el montaje y la resolución de problemas pueden reducir la diferencia de precio.
De hecho, si el tiempo se cuenta como “costos laborales”, los beneficios financieros de construir una PC pueden perderse casi por completo.
La construcción de PC sigue siendo de primera categoría en términos de flexibilidad y control integral de componentes. Esto es importante para los usuarios que desean que el sistema satisfaga necesidades específicas o que sea fácil de actualizar en el futuro.
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Por el contrario, las PC prediseñadas ofrecen comodidad, velocidad de uso y un riesgo mínimo de errores técnicos. Sin embargo, algunos productos prediseñados a veces utilizan componentes especiales (patentados), lo que puede dificultar su actualización posterior.



