“A veces las características del juego cambian la forma en que lo abordas”, añadió Amorim.

“Creo que, por ejemplo, (Matheus) Cunha, en el medio, si ponemos a Ben (Sesko), creo que es más fácil para ese tipo de defensores centrales controlar a nuestro delantero.

“Así que tratamos de hacer eso, pero cuando ganas es muy inteligente, el entrenador es increíble, y luego, cuando pierdes, algo anda mal con el entrenador. Lo entiendo.

“Por eso siempre hago lo que creo que es mejor para el equipo”.

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