“Porque en la Liga de Campeones estoy haciendo lo que he estado haciendo durante 15 o 20 años. Estás nervioso y hay un poco de miedo, pero había mucho miedo y mucho nerviosismo con el sorteo, porque es lo desconocido y también los detalles técnicos.
“El tipo (ahora olvidé su nombre) que me decía cómo hacerlo y me guiaba, era irreal. Era brillante y lo sabía todo. Pero cuando le hice preguntas antes de hacer el programa, sus respuestas tal vez fueron darme dos o tres puntos por la respuesta. Y yo dije, ‘así es, tengo que darle eso a la multitud y a los millones de personas que miran en una sola respuesta, no dos o tres’.
“Fue bastante aterrador. Hasta que un día hicimos un ensayo, esa misma mañana, le dije a mi esposa: ‘esto podría salir muy, muy, muy, muy, muy mal'”.



