La realidad, sin embargo, es que la competencia por este precio era dura cuando el siglo pasado llegaba a su fin.
David Beckham fue el rojo más cercano a la victoria, y su caso se vio reforzado por su actuación como Jugador del Partido en la final de la Liga de Campeones contra el Bayern de Múnich, mientras dejaba atrás el tormento de la tarjeta roja con Inglaterra en el Mundial de 1998.
El inspirador capitán Roy Keane terminó sexto y Yorke fue el segundo mejor hombre del United, pero sólo en el puesto 11.
El trofeo fue para la estrella del Barcelona Rivaldo, quien ayudó a los catalanes a ganar La Liga con 24 goles en 37 partidos durante el triunfo del título. El brasileño ha marcado 29 goles en todas las competiciones, incluidos tres en la Liga de Campeones y dos en el empate del Camp Nou contra el United.
Sin embargo, es un punto relevante: los hombres de Ferguson eliminaron a los codiciados blaugrana de la competición en la fase de grupos, debilitando las aspiraciones de Rivaldo al máximo honor.
Sin embargo, lo que funcionó a su favor fueron sus esfuerzos internacionales. El elegante delantero sudamericano fue el máximo goleador y elegido mejor jugador de la exitosa defensa de Brasil de la Copa América en Paraguay. Este torneo le dio una ventaja crucial, ya que Yorke jugó sólo un partido para su país durante 1999.



