Este artículo es parte de una serie titulada “Una carta de amor a …”, donde los escritores de ciclismo semanales elogian sus artículos de ciclismo favoritos y comparten la conexión personal que tienen con ellos. En este caso, es una carta de ruptura a los costosos dispositivos de ciclismo.

De vez en cuando, y en contra de mi mejor juicio, iré a Facebook en mi teléfono. Es una reacción motora, realmente, un comportamiento aprendido de una adolescencia gastada para crecer en la aplicación. No puedo resolverlo eliminarlo. A veces perderé una hora contra el desplazamiento.

Enlace de fuente

Previous articleCómo la bandera de fútbol ayudó a las lluvias y al veterano entrenador
Next articleDe acuerdo con Joe Cole: Pedro Neto merecía Motm vs Benfica
Camila Torres
Camila Torres es periodista deportiva especializada en ciclismo, con 5 años de experiencia cubriendo competiciones nacionales e internacionales. Apasionada por las grandes vueltas, clásicas y carreras de ruta, Camila ofrece a los lectores de Diario Deportes reportajes detallados, análisis de etapa y perfiles de ciclistas destacados. A lo largo de su carrera, ha seguido eventos como el Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España, así como pruebas de ciclismo en pista y montaña. Su estilo cercano y riguroso aporta una visión completa y dinámica del ciclismo moderno. Actualmente, lidera la sección de Ciclismo en Diario Deportes, donde continúa impulsando la pasión por este deporte entre aficionados y expertos. Contacto: +57 315 902 4781 Correo: camilatorres@diario-deportes.com