Un mes después de que SRAM emprendió acciones legales contra la UCI por su controvertida regla de limitación de equipamiento, la Autoridad Belga de Competencia (BCA) intervino, suspendiendo las regulaciones apenas unos días antes de que se probara en el Tour de Guangxi y abriendo una pelea más amplia sobre cómo el ciclismo gobierna la tecnología.

en su decisiónEl organismo de control belga se puso del lado del argumento de SRAM de que la norma perjudica la innovación e inclina injustamente la balanza.

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