Podría haber luz al final del túnel para los clientes de Giant en Estados Unidos, luego de que el CEO de la compañía se reuniera con funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en lo que fue calificado como una reunión “constructiva y productiva”.
Los componentes, bicicletas y accesorios fabricados en Taiwán por Giant, uno de los mayores fabricantes de bicicletas del mundo, estuvieron sujetos a una prohibición efectiva de importación estadounidense conocida como Withhold Release Order (WRO) en septiembre, como se informó en Ciclismo semanal En el momento. Esto sucedió después de que una investigación de la CBP revelara cinco indicadores diferentes de trabajo forzoso.
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“Los importadores tienen la responsabilidad de actuar con la debida diligencia y conocer sus cadenas de suministro”, continúa, y agrega: “La CBP continuará investigando las acusaciones de trabajo forzoso y tomará medidas cuando las encontremos en las cadenas de suministro de Estados Unidos”.
Desde entonces, Giant –y la industria ciclista taiwanesa en su conjunto– ha atravesado un período de reforma: ya no impone tarifas de contratación a los trabajadores extranjeros y ha reembolsado a aquellos que estuvieron sujetos a ellas en el pasado. También nombró a un auditor independiente para evaluar sus prácticas laborales.
En un comunicado, Giant dijo: “Al inicio de la reunión, la señora Liu rindió homenaje al fundador de Giant, King Liu, reafirmando el compromiso continuo de la compañía con los valores fundamentales que él estableció, incluyendo integridad, confiabilidad, proactividad, eficiencia y resiliencia”, según el informe BRAIN.



