SRAM acogió con satisfacción la decisión de la Autoridad de Competencia belga de suspender el estándar de relación máxima de transmisión propuesto por la UCI, al tiempo que pidió una regulación más justa y transparente en el ciclismo profesional.
Hoy temprano, la Autoridad Belga de Competencia (BCA) anunció que impondría medidas provisionales contra la UCI, ordenando al organismo rector que suspenda inmediatamente su propuesta de norma de apalancamiento. La autoridad se puso del lado del argumento de SRAM de que la norma perjudica la innovación e inclina injustamente la balanza.
La BCA dictaminó que el estándar de relación de transmisión “genera efectivamente efectos desproporcionadamente negativos en un proveedor de equipos deportivos, concretamente SRAM”, y “es probable que cause daños… graves y difíciles de reparar”.
Por su parte, la UCI dijo estar “sorprendida por la intervención” y confirmó que apelará la decisión.
“La UCI lamenta profundamente que la seguridad de los corredores no parezca ser un objetivo compartido con quienes cuestionaron la implementación del Protocolo de prueba de velocidad máxima ante dicha autoridad”, afirmó la federación en un comunicado, añadiendo que seguirá actuando “en interés de la seguridad de los corredores”.
El director ejecutivo de SRAM, Ken Lousberg, respondió pidiendo un reinicio de cómo se establecen las reglas del deporte.
“La innovación y la seguridad no son fuerzas opuestas, sino todo lo contrario. Van de la mano”, afirmó. “Es hora de remodelar la forma en que se involucran las partes interesadas clave del deporte. La UCI, los equipos y ciclistas, los patrocinadores, los organizadores de carreras y la industria del ciclismo deben trabajar juntos para construir un futuro mejor para el deporte y sus aficionados.
“Nuestro objetivo es simple: un proceso abierto, transparente y participativo que ofrezca mejoras significativas en la seguridad en las carreras, proteja la elección de los ciclistas y fomente la innovación para el futuro del ciclismo”.



