“¿Notaste que seguía mirando hacia atrás y mirando y viendo si había algún auto siguiéndonos?” Estamos en Minnesota, donde Fernanda está tratando de llegar a mujeres embarazadas que se esconden de ICE. “Porque lo último que escuché es que ICE está apuntando a personas que dejan comida”. Fernanda trabaja como partera, pero en sus días libres se ofrece como voluntaria para llevar comida y artículos para bebés a mujeres embarazadas como Ana, una madre soltera indocumentada de dos hijos de México. Por temor a ser atacada, Ana pidió no ser identificada. Los proveedores de atención médica de Minnesota informaron la presencia de ICE en al menos 11 centros médicos diferentes durante el último mes. Este video del 21 de enero muestra a los agentes inmovilizando y arrestando a dos personas afuera de la Clínica Whittier en el sur de Minneapolis. Después de ver agentes cerca de su clínica a principios de enero, Ana cambió a citas virtuales durante sus últimas semanas de embarazo. “Mi mayor preocupación: nos vamos a perder algo, que habrá bebés de tamaño insuficiente y mamás diabéticas. Me temo que las mamás desarrollarán presión arterial alta y terminarán teniendo convulsiones”. Ana, que ahora tiene 35 semanas de embarazo, está reconsiderando su plan de parto. En 2021, ICE estableció una nueva política que exime a las madres embarazadas, en posparto y en período de lactancia de ser detenidas fuera de “circunstancias excepcionales”. Pero el Times ha confirmado al menos dos casos de mujeres embarazadas detenidas por la administración Trump desde noviembre. El Departamento de Seguridad Nacional le dijo al Times que, cito, “los embarazos bajo custodia de ICE son extremadamente raros”, pero no abordó la política de 2021. En referencia a los dos casos, el DHS afirmó que ambas mujeres ingresaron ilegalmente a Estados Unidos y que los casos de asilo pendientes no confieren estatus legal. Para Ana, no saber si podría ser objetivo de ICE significó renunciar a uno de sus dos trabajos para evitar estar afuera durante el día. Con la pérdida de ingresos combinada con el miedo de dejar su casa, Ana lucha por conseguir lo que necesita para prepararse para su bebé. Si bien el parto en casa puede ser una opción segura para las madres que se han preparado para ello, para otras existen serios riesgos que deben considerar. “Deben estar en un lugar estéril. El bebé debe poder respirar. Alguien debe comprobar que el bebé puede moverse, que no tiene una infección. Si deciden hacerlo sin la supervisión de un proveedor de atención médica acostumbrado al parto en casa, será catastrófico”.



