A escasos cinco meses de la justa, los organizadores de los Juegos
Olímpicos de Beijing recibieron la mala
noticia de que Steven Spielberg desistía de colaborar
como asesor artístico en protesta por la pasividad de
China en torno a la crisis humanitaria de Darfur.
Spielberg iba a aportar ideas para las ceremonias inaugural y de
clausura de los juegos.
Su anuncio fue elogiado por numerosas
agrupaciones que denuncian la situación de los derechos
humanos en China.
El anuncio de Spielberg, hecho
el martes, pareció tomar
por sorpresa a los organizadores, que al caer la noche del miércoles
todavía no habían formulado comentario alguno.
El
laureado director de cine dijo que había perdido toda
esperanza de que China asumiera un papel más activo en relación
con Sudán.
Se considera que China tiene
mucha influencia en el gobierno islámico
de Sudán pues compra dos tercios de sus exportaciones de
petróleo, al tiempo que le vende armas al gobierno de Jartún
y lo defiende ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La
guerra entre milicias apoyadas por el gobierno y fuerzas rebeldes
ha dejado más de 200 mil muertos y unos 2,5 millones de
desplazados desde el 2003.
"Si bien los representantes chinos
me han dicho que están
trabajando con miras a una solución de la terrible tragedia
de Darfur, la dura realidad de los que sufren sigue inalterada",
expresó Spielberg en una declaración.
Spielberg debía
colaborar con un equipo dirigido por el prestigioso director de
cine chino Zhang Yimou, pero todavía
no había firmado un contrato y había visitado Beijing
una vez con miras a los juegos. No fue posible conseguir comentarios
de Yimou en torno al anuncio de Spielberg.
La agrupación
Human Rights Watch dijo que la actitud de Spielberg debe servir
de ejemplo y que patrocinadores, funcionarios gubernamentales y
comités olímpicos nacionales deben
presionar a Beijing para que mejore la situación de los
derechos humanos.
En días recientes, el
Congreso de Estados Unidos, además
de una coalición de ganadores del Premio Nobel de la Paz,
políticos y destacados deportistas han instado a Beijing
que haga algo sobre el tema de Darfur
China, por su parte, ha criticado
de manera reiterada lo que considera son los intentos de "politizar" con
los Juegos, que se disputarán
del 8 al 24 de agosto.
*ANSA
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