Mientras las esperanzas de postemporada para Detroit se escapaban,
durante la serie de tres juegos contra Cleveland en septiembre
pasado, el venezolano Carlos Guillén enfrentaba preguntas
de su posible cambio, a primera base, la próxima temporada.
Al principio la idea no le encantó mucho, porque se sentía
como si hubiera sido reemplazado. Así que se hizo escuchar.
"No tengo inconveniente de jugar como inicialista. No tengo
ningún problema", dijo Guillén en ese entonces. "Pero
si traen a otro campo corto, tiene que ser un buen campo corto".
Cuando le preguntaron cuál podría ser ese buen campo
corto, Guillén dijo, "No sé. No conozco a muchos."
Al insistirle que mencionara algunos, el venezolano nombró unos
cuantos, incluyendo a sus compatriotas César Izturis y Omar
Vizquel y al colombiano Orlando Cabrera. El también colombiano
Edgar Rentería encabezó la lista. También,
Guillén estuvo dispuesto a jugar como antesalista cuando
los Tigres trataron de firmar al barranquillero después
de la temporada del 2004. No pensó que se pudiera esta
vez, pero si pensó que Rentería estaba en esa categoría
de buenos torpederos.
Obviamente Detroit pensaba lo mismo.
Los Tigres no estaban seguros de que iban a adquirir a Rentería
cuando le informaron a Guillén los planes para la próxima
temporada durante la última semana de la temporada del 2007,
pero esperaban que Rentería estuviera disponible en el mercado
con el joven cubano Yunel Escobar tomando el lugar del colombiano
como torpedero en Atlanta. De todos modos, Guillén se sintió lo
suficientemente seguro que no tuvo problemas en cambiar a la inicial.
Detroit hizo la transacción lo más pronto posible,
adquirieron a Rentería de Atlanta y lo anunciaron menos
de 24 horas después de haber terminado la Serie Mundial.
Tuvieron que dar dos prospectos muy buenos -- Jair Jurrjens y el
venezolano Gorkys Hernández, una posible estrella en el
jardín central -- para realizar el cambio, pero Detroit
creía que ese era el vacío más grande antes
del receso de temporada. Y pudieron llenar ese vacío sin
tener que buscar tanto en el mercado de agentes libres, el cual
no tenía tantos jugadores.
El cambio para adquirir a Rentería comenzó todos
los cambios que han hecho hasta ahora.
"La gente se ha olvidado que tenemos a Rentería",
dijo el presidente y gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, "porque
fue después de la Serie Mundial y adquirimos a otros jugadores
después de eso".
Guillén todavía cree que fue un gran cambio. También
tiene muy buena memoria.
"No sé si recuerdan el año pasado", dijo
Gullén, "pero me cambié a primera para que adquiriéramos
a alguien como Edgar Rentería. Por que es buen jugador.
Sabe lo que es ganar. Juega duro. Sabe como se juega".
"A veces no se necesitan jugadores que peguen 40 o 50 jonrones.
Se necesitan muchachos que sepan jugar béisbol. Que sepan
como mover a los corredores en base, que den roletazos con hombres
en tercera, que no hagan demasiado. Esa es la clase de muchachos
que necesitamos para ganar".
Al poner a Rentería en esa categoría en verdad no
describe lo bueno que es con el bate, especialmente porque sólo
dio dos toques de sacrificio el año pasado. Aunque una lesión
en su tobillo lo limitó a 124 juegos, la cantidad más
baja desde su año como novato en 1996, la ofensiva que registró cuando
pudo jugar fue una de las mejores en las mayores.
Con un promedio de .332 y poder de extrabases, el promedio de
embase de Rentería, .860, fue más alto que el de
Gullén por un punto a pesar de los 35 dobles, nueve triples
y 21 jonrones de Guillén. Solamente el dominicano Hanley
Ramírez y el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional,
Jimmy Rollins tuvieron un promedio de embase más alto en
todas las Grandes Ligas.
La única interrogante en su ofensiva es cómo se
ajustará a la Liga Americana, porque cuando jugó allí por
una temporada tuvo un año decepcionante. Luego de firmar
con Boston hace unos cuanto años atrás, su promedio
de embase de .720 en el 2007 sigue siendo su marca más baja
en su carrera, y se ponchó 100 veces en 623 turnos al bate.
Bateó .229 en septiembre cuando Boston luchaba por un lugar
en la postemporada. Sus estadísticas mejoraron solamente
cuando volvió a la Liga Nacional con Atlanta el año
siguiente.
Está de regreso a la Liga Americana, pero esta vez como
un bateador completamente diferente. Su presencia en el plato ha
madurado con los años. Su cantidad de lanzamientos por cada
turno al bate ha aumentado en cada una de las tres temporadas pasadas,
y sus estadísticas muestran que ahora es un mejor bateador
cuando está abajo en el conteo.
Con todo lo que Rentería ha logrado, el único intermedista
Todo Estrella que ha acompañado a Rentería en el
cuadro ha sido Fernando Viña en 1999, aunque más
tarde el dominicano Luís Castillo se convirtió en
una estrella. El quisqueyano Plácido Polanco, también
antiguo compañero de equipo de Rentería en San Luís,
también puede ser considerado como un jugador élite.
Su racha de partidos sin errores sigue intacta, 181 juegos, lo
cual es un récord por un intermedista. Si se mantiene sin
errores durante las primeras semanas de la temporada del 2008,
quebrará la marca por un jugador del cuadro establecida
por Steve Garvey con 195 juegos seguidos sin cometer error. Por
su defensiva y su bate, Polanco por fin recibió más
reconocimiento: Su primer Guante de Oro y su primera convocatoria
al Juego de Estrellas.
Su promedio de bateo fue consistente -- .341 en total, .364 con
corredores en posición anotadora, .357 con corredores en
base, .345 contra lanzadores diestros, .326 contra los zurdos.
Si no fuera por Polanco, Rentería podría ser el
candidato ideal para segundo bate en Detroit. En vez, Rentería
parece que bateará como séptimo bate, otra vez bateando
detrás de Guillén.
"Carlos era un muy buen campo corto", dijo Rentería. "No
sé porque cambió de posición, pero aprecio
el gesto, porque también quiero jugar en Detroit".
* MLB Español/USA |