MLB/ESPAÑOL
Quizás pueda considerársele como un arrebato de
hipérbole, pero lo cierto es que Edgar Rentería no
estaba alucinando cuando dijo que los Tigres de Detroit se parecen
a un "equipo de ensueño". De arriba a
abajo, de derecha a izquierda, la impresión generalizada
es que estos Tigres versión 2008 no tienen ninguna fisura
palpable.
Sólo un equipo así puede darse el lujo de poner
al receptor Iván Rodríguez, un futuro miembro del
Salón de la Fama cuyo salario es de 13 millones de dólares,
como octavo en el orden al bate.
"A mí no me importa donde me pondrán
a batear",
dijo el puertorriqueño, quien el año pasado conectó para
.281, con 11 jonrones y 63 impulsadas. "Yo sólo
quiero ser parte del equipo".
Y vaya equipo. Siete de los titulares han estado en un Juego de
Estrellas, además de una rotación abridora de alto
calibre.
La situación de Rodríguez es uno de varios ejemplos
sobre el potencial de los Tigres tras un intenso receso de temporada,
en el que mediante canjes adquirieron al tercera base venezolano
Miguel Cabrera, al pitcher Dontrelle Willis y al torpedero colombiano
Rentería, entre otros.
El entusiasmo que ha generado el equipo se refleja en la venta
de entradas en Detroit. Unas 176.000 se vendieron en el primer
día que se pusieron a disposición. Se trató de
un aumento de 100.000 con respecto al año pasado, en el
que el club por primera vez en su historia atrajo 3 millones de
espectadores.
Aunque sobre el papel Detroit pinta como un trabuco temible, su
manager Jim Leyland no quiere que los humos se le suban a la cabeza
a su tropa.
"Somos un buen equipo,
pero no hay que caer en la trampa de jactarse", advirtió Leyland.
Los Tigres quedaron segundos en la División Central de
la Liga Americana en 2007 y quedaron fuera de los playoffs, un
año después de haber estado en su primera Serie Mundial
desde 1984.
No perdieron el tiempo apenas se abrió la ventana para
hacer transferencias, obteniendo a Cabrera y Willis en un canje
con Florida. También esa fue la vía para adquirir
a Rentería (Atlanta) y al jardinero izquierdo Jacques Jones
(Cachorros).
A ellos hay que sumarle un grupo lujoso de fichas que ya estaban,
como el jardinero derecho venezolano Magglio Ordóñez
(último campeón de bateo), el bateador designado
Gary Sheffield, el as Justin Verlander y el cerrador Todd Jones.
Tampoco hay que olvidarse del venezolano Carlos Guillén,
ahora como inicialista tras el arribo de Rentería, y el
intermedista dominicano Plácido Polanco.
Quizás el único punto débil detectable podría
estar en el bullpen, particularmente en los hombres que deben prepararle
el trabajo a Todd Jones.
Joel Zumaya no estaría disponible hasta mitad de temporada
mientras se recupera de una operación en el hombro. Además,
el dominicano Fernando Rodney se ha resentido de la molestia en
el hombro que le afectó el año pasado.
El único misterio de la rotación, conformada por
Verlander, Willis, Kenny Rogers (3-4 en 11 salidas), Jeremy Bonderman
(11-9 y 5.01 de efectividad) y Nate Robertson (9-13, 4.76), es
la definición del orden, y en ello influirá la costumbre
de Leyland de asignar los turnos para abrir en base al tipo de
rival que les toca. Verlander y Bonderman son los únicos
derechos.
La marca de 10-15 de Willis en Florida, aunado a una elevada efectividad
de 5.17, suscita algo de duda en torno al zurdo, pero hay que tomar
en cuenta que lanzaba para un equipo con demasiadas limitaciones,
e igual hay que destacar que apenas tiene 26 años y su récord
acumulado en cinco campañas es de 68-54 con efectividad
de 3.78.
Aquí es donde entra en juego la valoración que hizo
Verlander (18-6, 3.66) de una alineación repleta de artilleros.
"No está nada mal que cuando uno se vea en problemas,
se pueda ganar pese a que te anotaron algunas carreras", dijo
Verlander.
El poder de fuego de los Tigres es abrumador.
Ordóñez viene de un año en el que no salió como
el Jugador Más Valioso sólo porque Alex Rodríguez
fue un fuera de serie. El venezolano acabó con .363 de promedio,
28 jonrones y 139 remolcadas.
Cabrera viene de batear para .329, con 34 jonrones y 119 remolcadas
con los Marlins, y ha recibido elogios al vérsele con menos
peso del que exhibía hace un año. Pese a una molestia
en el hombro, la producción de Sheffield fue de .265, 25
y 75.
El resto de la alineación incluye a Guillén (.296,
21, 102), probablemente el sexto al bate. Polanco (.341, 9, 67)
pinta por el segundo turno, detrás del jardinero central
Curtis Granderson (.302, 23, 74).
Los tres bateadores del fondo serán Rentería (.332,
12, 57), Rodríguez y Jacque Jones (.285, 5, 66).
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