Por Manny Esquivia
Hincha/New Jersey, USA
Hola viejo Hugo, permíteme presentarte mi opinión acerca
de un tema que se ha convertido en otra "pesadilla" para
los jugadores del Junior de Barranquilla...los penales.
Esta
recontra-comprobado que el pararse detrás de la pelota
a doce pasos del arquero contrario, para ejecutar una pena máxima,
no solo requiere de mínimo grado de técnica, para darle
colocación al esférico, sino aun mucho mas, de mucha
preparación psicológica y es exactamente allí donde
recae el problema de este "Junior" actual.
El hecho de que de los últimos
7 penales que ha ejecutado Junior, 6 han sido desperdiciados y solo "1" ha
sido convertido, resalta un porcentaje sumamente desfavorable y también
que existe un problema que demanda solución inmediata. No
llevo records por escrito de todos los partidos que he visto del
Junior, ni tampoco de los jugadores que vi ejecutar este tipo de
sanciones, pero buscando en lo mas profundo de mis recuerdos, no
encuentro la misma situación o siquiera similar por la que
atraviesan el grupo de jugadores hoy en día envueltos en tal
ejecución.
A mi mente vienen varios nombres de verdaderos "verdugos",
para tal ejecución. Quizás el mas sobresaliente fue
Víctor Ephanor, quien no solo poseía una pasmosa serenidad
para estos cobros, sino también de la misma manera para los
tiros libres. A Víctor solo lo separaban de la pelota, escasos
2 pasos para ambas ejecuciones, manos en la cintura y una mirada "ojo
a ojo" con el arquero contrario, como señalándole
que ya estaba vencido y a eso es lo que me refiero, cuando resalto
el ingrediente "psicológico" para la ejecución.
Después de los "3 pasos" antes mencionados, solo
se sentía en un Romelio silenciado por la magia del ejecutor,
el impacto a la pelota y el inconfundible sonido de las redes inflándose
para que empezara la locura de la celebración.
Demás estaría en decir que Víctor
no confiaba en sus habilidades como jugador y por tal razón
siempre asumió esa
tarea como rutinaria y sus ejecuciones asi lo demostraron.
Juan Ramón Verón, con un estilo totalmente diferente,
también marco su pauta. A mayor distancia del balón
que Víctor y con más fortaleza, al mejor estilo gaucho,
dejando gran cuota de temperamento... también infalible. En
ese junior `77, también tenían la habilidad de "cobrar
y depositar" en sus cuentas personales, jugadores de la talla
de un Eduardo Solari, Carlos Alberto "El Pinza" Vidal y
Alfredo "El Maestrico" Arango, en un equipo que alternaba
el talento y en el cual todos tenían "fe" en sus
cualidades.
El caso mas parecido a lo que
vive Junior hoy en día, fue
a finales de los `70`s, pero ni aun asi. Vi a un Ernesto Díaz
poner la pelota mansamente en las manos de un James Mina Camacho,
parecido a lo hecho por Hayder. A un Eladio Vásquez tirarla
afuera y al propio "Tito" Viera, quien llego muy joven
al Junior y en ocasiones fue intimidado por un "corrido" Zape,
ya reconocido a nivel continental en aquella Selección Colombia`75.
Llegaron los `80, y sabes a donde se dirige mi
comentario Hugo...A partir del `80, durante los próximos 5
anos(n), el Junior de Barranquilla tuvo en Omar Alfredo Galván,
al dueño
de la pelota, para todos los tiros libres y los disparos desde los
12 pasos.
"El Pato" o "El Gamín", como
le quieran llamar, tuvo un estilo muy peculiar y quizás nunca
antes visto en Colombia, estilo que por cierto no ha vuelto a aparecer
en los gramados en nuestro país. Aquellos que recuerdan a
Galván,
sus tiros libres desde las 18.50, eran prácticamente gol,
cantado al mejor estilo del "Negro" Perea... la pelota
salía despedida fuertemente de sus pies, extrañamente
picando delante del arquero en turno y haciendo anormal efecto en
su trayectoria al marco contrario, para incrustarse mansamente en
las mallas. Estoy seguro Hugo, que recuerdas muchos de ellos; arqueros
de la talla de un Falcioni, Vivalda, "El Tarzán" Ríos,
Landaburu, Carrabs, Munutti, Gay y los antes mencionados Mina Camacho
y Zape, entre otros, fueron presa de los disparos de un Galván
lleno de confianza en sus facultades y "psicológicamente" preparado.
En muchas ocasiones sus disparos de tiro libre eran alternados por
aquellos con ese gran efecto que le daba a la pelota en el aire,
para confundir a los arqueros rivales e incrustarla por donde hacen
nido las telarañas. Entre sus "victimas" en estos
disparos, podemos resaltar a Rodolfo Rodríguez del Santos
de Brasil.
Como todos sabemos, no solo los tiros libres, eran
la única
facultad del "Gamín", la otra eran los penales.
Cobro decenas de penales vistiendo los colores del Junior y para
el Unión Magdalena en dos ocasiones, todos de la misma manera,
suave y al centro, todos los arqueros lo sabían y siempre
eran desubicados hacia los lados, guiados por quiebres de cintura
del "Pato" o por aquel intimidador contacto visual que
marca la diferencia. Sobre el final de su carrera y sus facultades,
Omar Alfredo Galván fue leído mejor por los arqueros
en la definición de los penales, entre ellos, Ubaldo Matildo
Fillol, jugando para el Flamengo de Río de Janeiro, Brasil.
Otros como Babington, Teglia, Uribe, Ponce y más
recientemente, Valenciano, Valderrama, Mackenzie, Marquinho y otros,
también
marcaron su propio estilo en la ejecución, pero señaló una
vez mas, nada ni siquiera parecido a lo que se vive hoy.
Pienso que el Sr. Comesaña, debiera tomar la iniciativa e
ir delante de los dirigentes, sugiriendo la contratación de
los servicios de un Psicólogo, quien pueda tratar los problemas
de autoestima que afectan a los jugadores de la institución.
Es una realidad, Junior ha sido golpeado psicológicamente
por esta larga racha de fracasos y solo la ayuda profesional, y sin
complejos, puede resolver tal dilema y ayudar a estos jugadores llenos
de cualidades humanas y futbolísticas a desarrollar a plenitud
las mismas. |